lunes, 30 de enero de 2012

"La luna caprichosa"


Era una noche tormentosa.
La luna se esforzaba por escapar de las nubes negras que la tapaban no dejándola cumplir su obligación.
         -Les voy a mandar mil rayos y truenos para que las rompan en pedacitos.
         Y llamando al más poderoso de los rayos le dijo:

         -Quiero que defiendas mis derechos. Yo tengo que iluminar la Tierra y estas nubes, negras me lo impiden, ¡estoy muy enojada..! Quiero que las rompan en millones de pedacitos.
         El rayo que era muy amigo del Sol y de la Luna, se metió entre las nubes y les descargó toda la electricidad de su gran poder haciéndolas...tronar de terror... y en pequeñísimos pedrisco fueron cayendo al vacío. Y ahora la luna avisaba como nunca, pero la Tierra se puso furiosa. Justo estaba trabajando haciendo crecer las verduras y plantas para que al salir el sol les de brillo y calor y el granizo las tapó matándolas de frío.
         -¡Dios..! Tú que creaste el paraíso terrenal mira lo que es esto, ¡es un lago helado..! ¡Tanto que trabajé toda la noche..! Y ahora..., todo está perdido, ¡Dios mío..!
         -¿Por qué? ¿Por qué?-Se lamentaba, y se puso a llorar.
         Cuando los habitantes de la Tierra despertaron a la mañana se encontraron que el Sol iluminaba un hermoso lago rodeado de helechos y juncos donde los patos nadaban tranquilos y felices. Todos se preguntaban qué había pasado con sus hortalizas. Ellos querían ver sus lechugas, acelgas y plantas de tomates y en vez de eso tenían un lago con patos nadando.
         Entonces se empezaron a echar culpas. Que la tierra que habían comprado era baja y los habían engañado. Que si algún río cercano se había desbordado,... en fin, que estuvieron todo el día mirando aquel lago y se acostaron a la noche muy cansado.
         Durmieron tanto los habitantes de la Tierra que cuando despertaron, ya el Sol calentaba fuerte y el día brillaba como nunca y... ¡oh sorpresa..! Ya no estaba el lago. En su lugar miles de brotes asomaban su cabecita en busca de calor llenando de perfumes y colores la tierra apurándose a crecer antes que la Luna se vuelva a enojar con las nubes porque estas no la dejar brillar.

1 comentario:

Primo Di Martino dijo...

Cara Susy: Te encontré. Lástima que dejás el blog abandonado. Atendelo para darle proyección internacional. Con Monte Grande solo no hacemos nada. Podemos estar 100 haciendo cultura y es lo mismo que el primer día. Dale.

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